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LinkedIn cambia su algoritmo: qué significa para las marcas y cómo adaptar tu estrategia

LinkedIn está cambiando la forma en la que decide qué publicaciones aparecen en nuestro feed. Y para las marcas y profesionales que utilizan la plataforma como canal de comunicación, el cambio merece atención.

La red profesional ha renovado la arquitectura de su algoritmo incorporando sistemas de inteligencia artificial más avanzados, incluidos grandes modelos de lenguaje (LLM), para comprender mejor de qué habla realmente una publicación y hasta qué punto puede resultar relevante para cada usuario.

¿La consecuencia?

LinkedIn quiere alejarse de un feed dominado simplemente por aquello que genera más interacciones y avanzar hacia uno en el que pesen más la relevancia, el contexto, la actualidad y la calidad del contenido.

Y eso puede cambiar bastante la manera de plantear una estrategia de contenidos en la plataforma.

 

1. ¿Qué ha cambiado en el algoritmo de LinkedIn?

El feed de LinkedIn ya utilizaba inteligencia artificial. La novedad está en la capacidad del nuevo sistema para comprender mejor el significado y el contexto de las publicaciones.

Hasta ahora, el comportamiento histórico del usuario tenía un peso importante: con qué publicaciones había interactuado, qué perfiles seguía o qué tipo de contenido solía consumir.

El nuevo sistema busca ser mucho más dinámico.

LinkedIn quiere detectar cómo evolucionan los intereses profesionales de cada persona y adaptar las recomendaciones con mayor rapidez.

Por ejemplo, un usuario puede mostrar interés por un tema muy específico sin haber interactuado anteriormente con publicaciones que utilicen exactamente esas palabras. Gracias a los modelos de lenguaje, LinkedIn puede identificar la relación entre diferentes conceptos y entender que forman parte de un mismo ámbito profesional.

En otras palabras, el algoritmo empieza a comprender temas, no únicamente palabras clave o interacciones.

 

2. De la popularidad a la relevancia

Este es probablemente el cambio más interesante para quienes crean contenido.

La lógica tradicional de muchas redes sociales ha llevado a perseguir métricas como likes, comentarios o alcance. Cuanta más interacción conseguía rápidamente una publicación, mayores podían ser sus posibilidades de distribución.

LinkedIn quiere que la ecuación sea algo más sofisticada.

El objetivo es mostrar a cada usuario contenido que tenga sentido para sus intereses profesionales, incluso aunque proceda de personas con las que no haya interactuado anteriormente.

Esto abre una oportunidad importante para perfiles especializados y marcas con conocimiento real sobre su sector.

Una publicación no necesariamente tendrá que ser la más popular para encontrar audiencia. Tendrá que ser relevante para las personas adecuadas.

 

3. La actualidad también gana peso

Otro cambio importante es la velocidad.

LinkedIn quiere que las conversaciones relevantes sobre noticias, tendencias y acontecimientos profesionales aparezcan antes en el feed.

Si surge una novedad importante en un sector y empiezan a publicarse análisis sobre ella, el sistema está diseñado para detectar rápidamente ese interés y mostrar contenido relacionado a los usuarios para quienes el tema puede ser relevante.

Para las marcas, esto refuerza algo que ya debería formar parte de cualquier buena estrategia de contenidos: tener capacidad para reaccionar a lo que está ocurriendo en su mercado.

No significa comentar absolutamente todas las tendencias.

Significa identificar aquellas conversaciones en las que la empresa tiene algo útil que aportar.

 

4. LinkedIn quiere menos engagement bait

Hay otra parte de la actualización que merece especial atención.

LinkedIn también está trabajando para reducir la visibilidad del contenido diseñado principalmente para provocar interacciones artificiales.

Publicaciones del tipo:

“Comenta ‘sí’ si estás de acuerdo.”

“Escribe X en comentarios y te envío la guía.”

O contenidos que utilizan vídeos o recursos que tienen poca relación con el mensaje de la publicación.

Este tipo de fórmulas pueden haber funcionado para generar actividad, pero LinkedIn quiere que el feed se parezca menos a un concurso de popularidad.

También pretende reducir la distribución de contenido repetitivo y publicaciones de thought leadership recicladas que aportan poco valor nuevo.

El mensaje para las marcas es bastante claro: crear una publicación únicamente para provocar interacción puede ser cada vez menos efectivo.

 

5. Entonces, ¿qué contenido puede funcionar mejor en LinkedIn?

No existe una fórmula que garantice alcance, y sería un error interpretar cualquier actualización de algoritmo como una nueva lista de trucos.

De hecho, el cambio parece apuntar precisamente en la dirección contraria.

Si LinkedIn comprende mejor el contexto de una publicación y puede relacionarla con los intereses profesionales de cada usuario, las marcas deberían concentrarse menos en “engañar al algoritmo” y más en crear contenido que merezca ser recomendado.

 

1. Contenido con conocimiento real

Experiencia, análisis, aprendizajes y puntos de vista propios tienen más posibilidades de diferenciar una publicación que repetir información disponible en cualquier otro lugar.

Una empresa conoce su mercado, sus clientes y su actividad diaria. Ahí hay una fuente de contenido mucho más interesante que perseguir constantemente tendencias genéricas.

 

2. Una temática clara

Si una marca quiere ser reconocida por determinados temas, su estrategia de contenidos debería reflejarlo.

Hablar hoy de inteligencia artificial, mañana de liderazgo, pasado de productividad y la semana siguiente de cualquier tendencia viral puede generar publicaciones individuales, pero difícilmente construye una posición reconocible.

Una buena estrategia identifica territorios de conversación relevantes para el negocio y desarrolla autoridad alrededor de ellos.

 

3. Opinión, no solo información

Compartir una noticia no es lo mismo que aportar algo a la conversación.

¿Qué significa esa noticia para tus clientes? ¿Cómo afecta al sector? ¿Estás de acuerdo con el cambio? ¿Qué debería hacer una empresa al respecto?

Ese segundo nivel es donde empieza a aparecer contenido realmente interesante.

 

4. Rapidez cuando el contexto lo requiere

Si ocurre algo importante en tu industria, esperar tres semanas para publicar una reflexión puede hacer que pierda buena parte de su relevancia.

El nuevo enfoque de LinkedIn parece reforzar el valor del contenido oportuno.

Por eso las estrategias necesitan planificación, pero también cierto margen para reaccionar.

 

5. Contenido pensado para personas, no para métricas

Más alcance no siempre significa mejores resultados.

Una publicación vista por 50.000 personas que no tienen ninguna relación con tu negocio puede tener mucho menos valor que otra vista por 3.000 personas entre las que se encuentran clientes potenciales, profesionales del sector y perfiles relevantes.

Si LinkedIn consigue mejorar la correspondencia entre contenido e intereses, quizá tengamos que empezar a preguntarnos menos “¿cuántas personas han visto esta publicación?” y más “¿quiénes la han visto?”.

 

6. ¿Significa esto que tendremos menos alcance?

Es posible que algunas publicaciones sí.

Un feed más personalizado puede fragmentar la distribución del contenido. Pero una reducción del alcance general no tiene por qué ser necesariamente negativa si aumenta la relevancia de la audiencia alcanzada.

Y aquí está probablemente uno de los puntos más importantes de esta actualización.

Durante años, las redes sociales han acostumbrado a las marcas a valorar el contenido mediante grandes números: seguidores, impresiones, visualizaciones o likes.

Pero desde una perspectiva de marketing, la pregunta debería ser otra:

¿Está este contenido llegando a las personas que importan para el negocio?

Porque 100 interacciones relevantes pueden tener mucho más valor que 1.000 interacciones vacías.

 

7. El algoritmo cambia. La buena estrategia, no tanto

Cada actualización importante de una plataforma provoca la misma reacción: buscar rápidamente la nueva fórmula para conseguir alcance.

¿Cuántas veces publicar? ¿Qué formato utilizar? ¿Cuántas palabras escribir? ¿Hay que incluir enlaces? ¿Qué quiere ahora el algoritmo?

Pero quizá la principal conclusión de este cambio sea precisamente dejar de pensar tanto en el algoritmo.

LinkedIn está intentando comprender mejor qué contenido aporta valor a cada usuario. Eso significa que las marcas deberían hacer exactamente lo mismo: entender qué interesa a su audiencia y qué pueden aportar ellas a esa conversación.

Una estrategia basada en conocimiento real, temas relevantes, puntos de vista propios y contenido útil probablemente tendrá más recorrido que cualquier truco para conseguir unas cuantas interacciones adicionales.

Y si además el algoritmo empieza a premiarlo, mejor todavía.

 

8. ¿Tu estrategia de LinkedIn está preparada para este cambio?

Publicar más no siempre significa comunicar mejor.

En Jungle Communications ayudamos a las marcas a convertir sus redes sociales en una parte coherente de su estrategia de marketing: definiendo qué decir, a quién, en qué canales y con qué objetivo.

Porque los algoritmos seguirán cambiando. Una estrategia con sentido debería estar preparada para hacerlo con ellos.

 

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